Morriña

Morriña

Para muchos igual esta palabra no tiene ningún significado. Es más, muchos seguro que no sabéis lo que significa.

Morriña es un sentimiento de identidad. Identifica a los gallegos que se encuentran lejos de su tierra.

Rosalía de Castro describía muy bien este sentimiento y yo vengo a intentar expresarlo hoy aquí.

La morriña es esa nostalgia, esa melancolía que sentimos los gallegos cuando estamos lejos de Galicia. Es ver fotografías de nuestras playas, ríos y montes; y sentir que se nos hace pequeño el corazón. Es escuchar una muiñeira y encogersenos el alma. Es ver un video de las fiestas gastronómicas, de los fuegos de Santiago Apóstol, de de las calles de tu ciudad o pueblo y sentirte lejos y cerca a la vez.

Y entonces ¿por qué los que no son gallegos pero han visitado y/o  vivido alguna vez en Galicia sienten morriña?

Magia gallega mis queridos lectores. Conozco a muchos extranjeros que han vivido uno o dos años en Galicia y han tenido que dejarla por diversos motivos y esa gente se lleva consigo a Galicia y a su morriña.

Galicia es mágica por todos sus paisajes, por sus sabores, sus rincones secretos, por su lengua y por su gente. Porque los gallegos somos gente mágica. Gente que se va para salir adelante y que se lleva a Galicia en el corazón.

La morriña también es esa melancolía por dejar a tus seres queridos en Galicia mientras tu partes en busca de tu destino. Es hablar con ellos y escucharles ese acento tan característico. Es un sello de indentidad. La morriña es parte de los gallegos.

Hoy siento morriña por mi tierra. Hoy son las fiestas de Santiago Apóstol y un año más la morriña está muy presente. No sólo en mi, sino en todos los gallegos que nos encontramos en diferentes puntos del globo. Hoy más que nunca, los gallegos estamos unidos por un sentimiento, por una identidad: La morriña.

 

Martasky

 

 

El que no arriesga no gana.

El otro día hablando con una amiga sobre el libro que estoy escribiendo surgió el tema que más escuchamos los que nos dedicamos a escribir: ¿Para qué te esfuerzas tanto en escribirlo si de escribir hay muy pocos que vivan?

Sí, es verdad. Escribir no me va a sacar de pobre. Escribir no me va a dar de comer. Escribir no me va a hacer ser una best seller. Escribir no, no, no y no.

Y digo yo ¿y si yo escribo sólo por placer? Sé perfectamente que no soy una privilegiada y no voy a escribir el nuevo Quijote ni una novela que sea la revolución de este siglo. No.

Yo escribo porque me gusta escribir. Porque desde que soy pequeña he tenido en mi cabeza historias imaginarias que se mueren por ver la luz. Las escribo para darles vida. Para no olvidarlas, para recordarme a mi misma que en los rincones más ocultos de mi mente existen personajes, lugares y objetos que tienen que ser plasmados en una hoja. Porque no sé dibujar y la mejor manera que sé para expresar todas esas ideas que viven en mi cabeza es escribiendo.

Que algún día publicaré algo, puede ser. No voy a mentiros. Me encantaría que algún día la gente que lee lo que escribo sintiese lo mismo que siento yo al imaginar esas historias. Y con esto no pretendo llegar a ser una superventas, ni amasar dinero escribiendo. No. Con esto sólo pretendo contaros que soy una contadora de historias. Que me gusta soñar, viajar a través de mundos que muchos no son capaces de imaginar y contároslo para empatizar. Para que sintáis como yo siento y veáis los mundos como yo los veo.

Escribir me hace reencontrarme con la niña que llevo dentro y que me cuenta cuentos cada noche. Esa niña es la vocecita que me cuenta la historia de esa pareja que esta sentada frente a mi en el bar o la situación actual en la que se encuentra ese conductor colérico que no deja de pegar bocinazos en el atasco de la autopista.

Yo imagino historias. Historias para distraerme, para volar al país de nunca jamás.

Y me enfado, me enfado porque parece que hoy en día quien escribe un libro, un cuento o un poema ya es alguien que quiere vivir de ello y no. Muchos lo hacemos por placer. Igual no lo hacemos bien, pero lo hacemos porque arriesgamos. Porque queremos contar historias, porque nos da igual cuantos libros vendamos mientras consigamos hacer cosquillas en el alma y la mente de un lector.

Escribir no es vida, me decía esta amiga.

Señoras y señores, escribir es mi vida.

¿Cuantos de los que estáis aquí escribís y habéis escuchado esa frase?

Buen día soñadores

 

El amor puro

… ese amor tan puro que cuando le miras sientes como se une cada pieza de ese puzzle que es tu alma, y todo encaja. Todo lo que estaba roto se vuelve a reconstruir dentro de ti. Su mirada te transporta a ese atardecer cálido y algo se enciende en tu interior.

La alegría de saber que su corazón te pertenece, tiñe de felicidad cada rincón de tu cuerpo y estallas en la más bella de las sonrisas. Y le miras y te mira y permanecéis así, incrédulos al deslumbraros con algo que sólo existía en vuestros sueños: el amor correspondido.

Martasky

Viajes en el tiempo

Viaja hasta que se llene la memoria.

¿Nunca habéis querido viajar a un grato recuerdo y volver a experimentarlo de nuevo? ¿Creéis que volveréis a sentir lo mismo?

Hoy estaba divagando sobre este tema. Los viajes en el tiempo son tan peligrosos que por eso creo que es mejor dejar que tiempo actúe según su razón. Con esto me refiero a que, muchas veces tenemos en la memoria recuerdos de vivencias magníficas y que nos gustaría volver a experimentar, pero es probable que si volvemos a esos recuerdos tal y como los vivimos descubramos sentimientos que dejamos ocultos y que nos estropeen ese bonito recuerdo.

¿Nunca lo habéis pensado?

Os voy a decir una forma de viajar en el tiempo y que suele hacer caso a esto que os digo:

La memoria olfativa, o sea, lo que nos recuerdan los olores que conocemos, tiene el poder de trasladarnos en el tiempo a lugares y momentos. Puede recordarnos una vivencia feliz o puede ocasionarnos tristeza. Pues bien, hace escasamente un mes y medio que me he mudado a mi ciudad natal y tuve la oportunidad de visitar el barrio donde viví mi infancia.

Recordaba con cariño cada detalle, hasta que el olor de los alcantarillados llenó mi nariz. Y sí, recordé ese olor. Es más, lo olí y pensé: Así olía mi barrio, ¿por qué no lo recordaba? Y aunque volver a ver mi antigua casa, mi colegio y el parque donde jugaba me trasladó a aquellos maravillosos días, el olor de las alcantarillas estropeó ese recuerdo.

Pasa igual con la memoria gustativa. Esa memoria que te hace viajar a la cocina de tu abuela cuando pruebas un caldo o un plato que sabe como los que preparaba ella o como cuando tienes antojo de un fosquito, porque de pequeña te encantaba y lo pruebas años después y ( sonido de cristales rompiéndose) ¿Qué le ha pasado al fosquito? ¿Realmente sabía tan mal o es mi boca? Y adiós a otro recuerdo entrañable que se ha roto en pedacitos.

¿No os ha pasado?

En fin, que estos viajes en el tiempo no se pueden controlar, porque es inevitable encontrarte con alguien en la calle que lleve el mismo perfume que llevaba tu ex o que te den a probar una comida que hacía tiempo que no comías y te encantaba y que sea una porquería.

Lo que sí podemos evitar es ese afán por querer construir una maquina del tiempo que nos lleve a ver como eramos de pequeños o que nos diga como seremos en el futuro, si es que aún estamos allí. ¿No?

Lo mejor, creo yo,  es vivir el momento y tener presente siempre que lo que somos ahora es gracias a lo que hicimos en el pasado y que si hay algo que no nos gusta, podemos intentar cambiarlo ahora, no ayer, ni mañana.

Y vosotros ¿viajaríais en el tiempo?

Dialogue

NARRATOR: They met one day, the mind and the heart, and they stopped to talk.

MIND: Everything that happens to humans is always in their mind. It is the one that dominates their actions, their feelings.

HEART: I do not agree because, what happens when feelings dominate reason?

MIND: What happens is very simple: human beings allow themselves to be guided only by instincts which are wild and harmful to them. They are guided by desire and passion, by anger and debauchery and that only causes humans to always rush to make mistakes.

HEART: So what happens when we love? We do not rush, we simply get carried away by a series of feelings that make the human being feel free, alive, loved.

MIND: Love, my friend, is a feeling that is subject to two great things.

HEART: And what are they?

MIND: Very simple: true love is composed of reason and feeling.

HEART: If you do not commit madness there is no love.

MIND: Wrong! Madness is simply a sign of passion, but not of love. Love is rational. We feel it little by little, first meeting the person, then needing to be with her/him more and more until one day, when the mind has realized that only that person lives inside it, it is when it lives in harmony with the feelings. Love is a thing of mind and heart, always together.

NARRATOR: As the heart could not counterattack before such affirmation, it gave up. It was then when the mind dominated the feelings.
Because love is not just impulses. Love is something that must be mastered before you feel it and once you have it clear you start to really feel it … with the mind and the heart. THIS IS LOVE.

What do you think about this dialogue? Is it true? Do you think that love is something between mind and heart or real love is only a thing of the heart?

 

Martasky

……

DIALOGO ENTRE EL CORAZÓN Y LA MENTE by Martasky
17/10/08
NARRADOR: Se encontraron un dia la mente y el corazón y se detuvieron a dialogar.
MENTE: Todo lo que le pasa al ser humano esta siempre en su mente, es la que domina sus acciones, sus sentimientos.
CORAZÓN: No estoy de acuerdo, porq, que pasa cuando los sentimientos dominan a la razón?
MENTE: Lo q pasa es muy sencillo, el humano se deja guiar solo por instintos salvajes y perjudiciales para el, porq se deja guiar por el deseo y la pasión, por la ira y el desenfreno y eso solo provoca que el humano se precipite siempre a errar.
CORAZÓN: Y entonces, que pasa cuando amamos? No nos precipitamos, simplemente nos dejamos llevar por una serie de sentimientos que hacen q el ser humano se sienta libre, vivo, querido.
MENTE: El amor, amigo mio, es un sentimiento que esta sujeto a dos grandes cosas.
CORAZÓN: Y que son?
MENTE: Muy sencillo, el amor verdadero esta compuesto por la razón y el sentimiento.
CORAZÓN: Si no se cometen locuras no hay amor.
MENTE: Error! Las locuras son signo simplemente de pasión, pero no de amor. El amor es racional, lo sentimos poco a poco, primero conociendo a la persona, luego necesitando estar con ella cada vez más hasta q un dia, cuando la mente se ha dado cuenta de que en ella solo vive esa persona, es cuando vive en armonia con los sentimientos. El amor es cosa de mente y corazón, siempre juntos.
NARRADOR: Como el corazón no pudo contraatacar ante tal afirmación se dio por vencido… y fue ahi cuando la mente dominó a los sentimientos.
Por que el amor, no son solo impulsos. El amor es algo que hay que razonar antes de sentirlo y una vez q lo tienes claro empiezas a sentirlo… con la mente y el corazón. ESO ES EL AMOR.

 

 

Reflexión/Queja del día

Primero de todo dejadme que me disculpe por no haber actualizado ayer.

Me he mudado recientemente y conmigo se han venido mis dos gatitas, que siempre han sido muy amigas… Pues llevan unos días tirándose del pelo. Bueno, miento. La pequeña lleva varios días acosando a la mayor y la persigue por toda la casa mirándola mal (de verdad, la mira muy mal) y cuando la alcanza le echa un bocado y se queda con varios pelos en la boca. Como comprenderéis, me he preocupado porque siempre se han llevado bien así que ayer deje el blog algo tiradillo.

Bueno, no me enrollo más y os cuento la reflexión/queja de hoy. ¿Queja? Si, uno puede reflexionar y quejarse a la vez. Bienvenidos a mi mundo.

Como os decía arriba, hace un mes y poco me he mudado del campo a la ciudad (que tópico) y aunque ya había vivido anteriormente aquí y en otras ciudades, había algo de lo que no me había dado cuenta ( al menos en esta ciudad, en las otras casi puedo poner la mano en el fuego de que esto no era tan exagerado).

Os pongo en situación:

Ciudad de México. 8:00 am. Miércoles. Te levantas a hacer el desayuno y un claxon suena. Dos, tres y hasta cuatro más se unen a la orquesta, pero no es un pitido de aviso suave y leve, no. Son unos bocinazos desesperados… a las 8 de a mañana.

A la media hora ya te sangran los oídos. Bocinazo de aquí, claxon de allá, ambulancia por un lado, policía por el otro, la señora de las aguas, la de los colchones, otra sinfonía de bocinazos… agggg!!

Al final del día acabas con la cabeza como un bombo y por la noche sueñas con bocinas que te hablan.

En fin, ¿Soy yo o aquí tienen las manos pegadas al claxon?

¿Por qué pitas a las ocho de la mañana como si llevases toda tu vida metido en el coche? Acaba de ponerse el semáforo en verde, si tienes prisa, hazle luces al de delante para que despierte o toca SUTILMENTE la bocina, pero no me fastidies tocando el claxon como si llevases media hora esperando a que se mueva el coche que esta delante de ti. (!!!!!!)

En serio. Cuando vivía en Santiago de Compostela, no recuerdo que la gente pitase como pitan aquí al pobre despistado que no se entera de que el semáforo le esta diciendo: pase.  Esos pitidos, señoras y señores, son de odio. Son de frustración, de insatisfacción, de no me bajo del coche a pegarte porque me pita el que esta detrás.

¿Pero que le pasa a esta gente? ¿Por qué hacen tanto ruido? Creo que es normal que en las ciudades grandes se escuchen más las ambulancias y los coches de policía, pero no creo que los coches piten tanto como lo hacen aquí. ¿No se dan cuenta de que contribuyen al malestar del resto de la población y no generan otra cosa más que contaminación acústica? ¡Para colmo! Como si no hubiese ya bastante contaminación en esta ciudad como para generar aún más con vuestra insufrible serenata.

Creo que se debería tener algo más de paciencia al volante. Yo reconozco que muchas veces se me desliza la mano al claxon cuando el conductor de delante hace algo que me molesta, pero creo que no hacemos lo mismo cuando vamos por la calle caminando. O ¿acaso cuando nos encontramos con una o varias personas en la calle que van más despacio que nosotros, les gritamos y les decimos de todo para que vayan más rápido mientras las adelantamos por la acera? No, ¿verdad? Entonces, ¿por qué cuando conducimos parecemos esclavos del claxon?¿Por qué tanta desesperación e impaciencia?

Cada vez que escucho a un coche pitar, me hierve la sangre, en serio. Me dan ganas de bajar, abrir la puerta y decirle: ¡oye! Moleeeeeestas y contaminas. Para ya.

¿En donde vivís también hay yonkies del claxon? ¿Qué opináis de esto? ¿Creéis que se podría solucionar de alguna manera? Igual con multas… ya que parece que así la gente siempre aprende, ¿no?

Muchas gracias por leerme, soñadores!

Nos leemos mañana con una nueva entrada sobre mi visión de la moda en el blog de mi amiga Paula Fashion Creativity y una nueva entrada en ingles en mi blog.

Martasky

 

 

 

 

Puertas abiertas

Cuando eramos niños nos entreteníamos todo el día con cosas tan extrañas pero a la vez tan significativas para nosotros. ¡Todo era una aventura!

¿Os acordáis de lo que pasaba por vuestra mente cuando erais pequeños?

Muchos despertábamos por las mañanas imaginando que nuestras madres nos habían preparado para desayunar esas montañas de hot cakes que salían en los dibujos animados y a pesar de no ser así, nos divertíamos pensando en lo mucho que sufrían los cereales al ser atrapados por la terrorífica cuchara que los introducía en nuestras fauces! Familias enteras de cereales fueron destruidas durante los desayunos.

Los juegos en el recreo, persiguiendo a cualquiera que se pusiera por delante, dando collejas o recibiéndolas, lanzando bolitas de papel con las fundas de los bolígrafos… ¿sabéis que ahora existen lapices tirachinas? Sí, los vi el otro día en una papelería. En mi infancia hubiera arañado, pataleado y gritado hasta la saciedad por uno de esos aunque admito que era mucho más divertido crear nuestros propios juguetes. No había mayor satisfacción que hacer tu propio tirachinas con una goma de pelo, unos lapices y mucho celo.

En el colegio lo pasé bien, a pesar de haber sufrido bullying durante la primaria. Yo era de las que terminaba viajando al rinconcito de mi mente donde todo era posible y pocas veces me llegaban a afectar los malos comentarios y los desprecios, aunque tambien tuve buenos amigos que me ayudaron a hacerlo más llevadero.

Después había que llegar a casa y merendar frente a la tele viendo todos los dibujos que ponían y hacer berrinche cuando nuestras queridas madres nos llamaban para hacer los deberes… ¡ah! sí, no sé vosotros pero para mi a partir de ese momento el día iba perdiendo. Había sido fantástico, emocionante, pero ir a hacer los deberes significaba que dentro de unas horas estarías en cama. Y sí, al menos para mi, ese era el peor momento del día. Intentaba alargar todo lo posible mis horas despierta para no tener que ir a cama y quedarme a solas con la oscuridad. Recuerdo hacerme la remolona en la sala mientras mi madre terminaba de limpiar la loza de la cena. Cuando escuchaba que terminaba intentaba esconderme por algún sitio para que mi madre perdiese tiempo buscándome y así no ir a cama.

Y aquí llega lo irracional de los miedos infantiles… “Deja la puerta abierta y la luz encendida del pasillo” le decía yo a mi madre.

¡¡¡¡¿EN SERIO?!!! ¡¡¡Pero cierra la puerta!!! O es que no nos dábamos cuenta de que así era más fácil que entrase alguien. O es que no veíamos que era más probable que viésemos las sombras de algún monstruo que se acercaba babeando por el pasillo con la intención de chuparnos TOOOOOODA la sangre.

Mi santa madre tenía que arroparme de tal manera para que a los monstruos les fuese imposible destaparme y comerme. Lo que no me daba cuenta es que para los monstruos yo era un taco la mar de apetecible.

A mis 30 años, yo Marta, sigo teniendo un miedo irracional a la oscuridad, pero ahora CIERRO la puerta, no vaya a ser que los más profundos e intensos miedos de mi vida entren si dejo la puerta abierta!

Y vosotros, ¿a qué le tenéis un miedo irracional?

Que tengáis buen lunes, soñadores!

Un saludo!

Martasky

Animal Equality

Today I want to tell you about a video I have watched on youtube.

The stark reality of the milk industry

It has really hard images and sometimes I had to look away to not have to see the suffering to which thousands of cows are subjected every day just so we can have milk in our homes.

I am not a vegetarian or a vegan, yet. I like meat and I have eaten meat all my life. Although, I recognize that I am eating less meat thanks to the information I receive from associations against animal abuse.

By nature we are omnivorous animals and our diet has always included animal protein and I undestand that, we are animal and we have to feed ourselves. Lions hunt gazelles, crocodriles eat antelopes, birds… What I do not undestand and I will never understand is the explotation and unnecessary suffering that chicks, cows, sheep, pigs and all of those other animals that are in explotation farms that are enriching themselves by the suffereing of all these animals.

Only humans would do such a thing for money. I can assure you that if I worked on one of those farms I would have released many souls from those prisons. For the love of a mother! I have seen videos of pigs and cows crying and screaming in despair. How can anyone accept a job in such places?

The milk of the cows is for their calves, why should we force them to produce more milk for our enjoyment? We do not need it, it is just a whim. We do not need all those eggs, why do we lock chickens inside tiny cages only to produce eggs like machines?

Maybe all of this sounds hypocritical because I eat meat but I just want you to know that we can continue eating  it without animal suffering.

I would like stop eating meat  and animal  products and maybe one day I will but at the moment I can only say that we have to fight  for animal’s rights. They suffer like us, and nobody deserves a life like this.

What do you think about this subject? Are you a vegetarian or a vegan? Why have you stopped eating meat or animal products? What can you recomend me to quit meat little by little?

Martasky

 

….

 

Hoy quiero hablaros de un vídeo que vi en youtube.

La crueldad en la industria de la producción de leche

Tiene imágenes realmente duras y en ocasiones he tenido que apartar la mirada para no ver el sufrimiento al que miles de vacas están sometidas a diario sólo para que nosotros podamos tener leche en nuestros hogares.

No soy vegetariana ni vegana, aún. Me gusta la carne y la he comido durante toda mi vida. Sin embargo, reconozco que como menos gracias a la información que recibo de las asociaciones en contra del maltrato animal.

Por naturaleza somos animales omnivoros y en nuestra dieta siempre ha estado incluida la proteína animal y puedo entenderlo ya que somos animales y tenemos que alimentarnos. Los leones cazan gacelas, los cocodrilos antílopes, pájaros… Lo que no entiendo y no seré capaz de entender es la explotación y el sufrimiento innecesario de pollitos, vacas, ovejas, cerdos y cualquier otro animal que se encuentre en explotaciones ganaderas para enriquecer a la industria a través del sufrimiento de todos esos animales.

Sólo el ser humano es capaz de hacer algo así por dinero.

Os puedo asegurar que si yo trabajase en una de esas granjas ya habría liberado a muchas almas de sus prisiones. Por el amor de una madre, he visto vídeos de cerdos y vacas llorando y berreando de desesperación. ¿Cómo puede alguien aceptar un trabajo en esos lugares?

La leche de las vacas es para sus terneros, ¿por qué debemos forzarlas a producir más leche para nuestro disfrute? No la necesitamos, es sólo capricho. No necesitamos todos esos huevos, ¿por qué encerramos a las gallinas en pequeñas jaulas solo para que produzcan huevos como maquinas?

Tal vez esto suene hipócrita porque como carne pero solo quiero que se sepa que podemos comer carne sin generar tanto sufrimiento a los animales.

Me gustaría poder dejar de comer carne y productos derivados de los animales y quizás algún día lo logre, pero por el momento solo quiero decir que tenemos que luchar por sus derechos. Ellos sufren al igual que nosotros y nadie merece esa vida.

¿Qué pensáis de este tema? ¿Vosotros sois vegetarianos o veganos? ¿Por qué dejasteis de comer carne y productos derivados? ¿Qué podríais recomendarme para dejar de consumir carne poco a poco?

Martasky

 

 

 

Bullet Journal 

Si,  lo sé.  Hoy la entrada llega casi a publicarse el jueves. 😂 Pequeño problema de organización.  Sorry.

Y bueno,  de organización precisamente os quiero hablar hoy. De eso y de mi obsesión por la papelería que parece que últimamente esta de moda ( y yo la mar de contenta, oye).

El año pasado navegando por internet me enteré de un método de organización que se basa en coger una libreta e ir apuntando lo que quieras,  básicamente.  Puedes usarlo como diario,  como diario y agenda,  como a diario,  agenda y recetario, como diario,  agenda, recetario y listas de cosas por hacer…. y no sigo porque todos sabemos lo que una libreta en blanco da de si.

Lo fantástico del bullet journal es que lo configuras como a ti mas te gusta y lo mejor es que te ayuda a mantenerte motivado gracias a esto. A mi me pasaba que cuando compraba una agenda,  me desmotivaba mucho dejar días o semanas enteras en blanco y se me quitaban las ganas de seguir poniendo cosas al verla tan triste y vacia. Muchas veces no cubría todas las necesidades que yo quería y me aburría y me ponía de mal humor.  

Con el bullet journal no pasa esto porque tu vas configurandolo según tu conveniencia. Empiezas haciendo un código de tareas en el que indicas con los símbolos de tu preferencia, las tareas que tienes que hacer,  las tareas realizadas,  las canceladas,  los eventos,  ideas… Después configuras un registro futuro para apuntar a largo plazo todos los eventos y citas que tengas a lo largo del tiempo. Y despues todo esto lo vas anotando en un índice.

Con el bullet puedes tener registrada una semana llena de compromisos pero la siguiente está practicamenten vacía,  asi que en lugar de apuntarla te dedicas a dibujar en tu bullet,  o haces una lista de series que quieres ver o que estas viendo,  o una lista de libros… lo que quieras. 

Asi que en Noviembre del año pasado me decidí y comencé mi propio bullet y no puedo estar mas encantada. Reúne mi pasión por las libretas, por escribir, por dibujar, por los sellos y pegatinas, por hacer listas, por organizar eventos…. lo tiene todo y sin espacios en blanco que me desanimen.

Ya que soy una friki de la organización, y de la papelería me decidí a hacerlo y así me entretenía y me animaba a hacer lo que más me gusta, que es escribir ( y comprar sellos y pegatinas super chulas, todo hay que decirlo).

Para hacerlo me decidí por una Leuchtturm 1917  tamaño A5,  en color azul claro y hojas de puntitos, porque sí, porque me molan los puntitos, ¿vale? Y porque con las hojas completamente en blanco sale a relucir mi ligera tendencia por escribir y dibujar todo inclinado. 

Dudé mucho entre la Leuchtturm y la Moleskine. Básicamente son iguales, salvo que la Moleskine, a pesar de ser A5 también, es ligeramente más pequeña que la Leuchtturm y ese fue el factor decisivo. Aunque ahora ha salido una Moleskine edición Harry Potter y…. bueno…. ya sabéis… Harry Potter y yo tenemos algo especial así que espero poder conseguirla algun día para continuar con mi bullet cuando se acaben las hojas de mi Leuchtturm. 

Y vosotros, ¿conocéis este método de organización? ¿lo habéis utilizado? ¿os gustaría probarlo? Contadme si sois igual de frikis por la papelería como yo. 

Un saludito soñador a todos! Nos leemos el viernes!

Martasky

Veinte años de magia

En el número 11 de una vivienda de Santiago de Compostela, una madre y su hija adolescente hablaban sobre libros en la cocina mientras el olor a tortilla de patatas aromatizaba el ambiente.

El verano estaba empezando y prometía ser largo y lleno de ratos muertos para una adolescente que acababa de mudarse a un nuevo país.

La madre le decía que leer era una manera muy entretenida de pasar el tiempo y que había libros que valían mucho la pena. Marta, la chica adolescente y cabezota, intentaba escabullirse por la puerta cuando había terminado de poner la mesa. No veía nada de divertido en un libro. En el colegio todos los libros que le mandaban leer eran un montón de palabras aburridas sin sentido alguno para ella, no podía imaginar que existiese algún libro que le gustase y que valiese realmente la pena.

Cuando ya tenía medio cuerpo fuera de la cocina, su madre le llamó para que limpiase los platos que estaban en el fregadero. Puso los ojos en blanco y se dispuso a hacerse la loca pero el “Marta” con voz de sargento de su madre la hizo recular y volver resignada a la cocina.

Mientras cogía los platos con asco del fregadero y los limpiaba como si fuesen radiactivos, escuchaba de fondo a su madre hablarle sobre un libro que le habían recomendado y que ya tenía un montón de ediciones vendidas. Desconectó. No le interesaba leer, no había nada que hacer, su madre hablaba con la pared mientras ella se imaginaba tirada en la hierba disfrutando del fresco de la sombra del magnolio, escuchando a los pájaros y planeando qué hacer ese verano.

El grito de su madre la trajo de vuelta a la realidad, estaba tirando agua al suelo y poniéndolo todo perdido mientras su madre estaba roja y le decía que tuviese más cuidado. Marta suspiró y cogió la fregona que le zarandeaba su madre en las narices.

-Esta tarde te vienes conmigo al Corte Inglés y miramos por el libro.

Ojos en blanco, un leve ” sí, mamá” y ya estaba desapareciendo por la puerta de la cocina.

Editorial Salamandra. Un libro amarillo con la ilustración de un niño con gafas volando en una escoba, de fondo un bosque, un unicornio, un castillo y un perro de tres cabezas. Suspiró, le dio la vuelta para ver la contraportada y vio a un mago, ¿Merlín? pensó. Comenzó a leer la contraportada:

Harry Potter se ha quedado huérfano y vive en casa de sus abominables tíos y del insoportable primo Dursley. Harry se siente muy triste y solo hasta que un buen día recibe una carta que cambiará su vida para siempre.

La chica se sentó en la cama y comenzó a leer. Sin saber cómo, se encontraba debajo de las escaleras del número 4 de Privet Drive junto a Harry Potter, que escuchaba cómo su insoportable primo Dursley saltaba sobre las escaleras para fastidiarlo. Sí que es insufrible, piensa.

Al rato estaba junto a Harry, en el zoo, y quedó asombrada con las habilidades de Harry para hablar con las serpientes, cuando un segundo después el cristal del terrario se desvaneció y la boa constrictor con la que hablaba le dio las gracias y huyó del lugar.

Un día Harry fue a buscar el correo que Tio Vernon le pidió. No podíamos creérnoslo, Harry y yo observábamos que había una carta dirigida a él: Sr. Harry Potter. Alacena debajo de la escalera, Nº4 de Privet Drive, Little Whinging. Surrey

Nos disponíamos a abrirla pero Dursley se chivó y tío Vernon nos la quitó. ¡Qué rabia!

Después de huir de las cartas locas que entraron volando por toda la casa de los Dursley, tío Vernon nos trajo a una islita remota. Harry y yo dormimos en el suelo. Descubrí a Harry soplando unas velas imaginarias y me di cuenta de que era su cumpleaños.

De pronto, un gigante entró por la puerta y apuntó a los Dursley con un paraguas. Encendió fuego en la pequeña chimenea y le dio un pastel de cumpleaños a Harry.

Cuando se quiso dar cuenta, Harry había atravesado una pared de King’s Cross, se había subido al Expreso de Hogwarts, se había hecho amigo de Ronald Weasley y Hermione Granger, probado las ranas de chocolate, conocido a Albus Dumbledore, volado en una escoba y formado parte del equipo de Quidditch de su casa, Gryffindor. Había descubierto quién había asesinado a sus padres, entrado en el bosque prohibido, celebrado la Navidad en Hogwarts… y había derrotado a Quirrell, vasallo del mago más tenebroso y al que no nombraban por miedo, Lord Voldemort.

Marta miró el reloj. Eran las 12 de la noche. Se levantó de la cama y salió al pasillo. Estaba todo oscuro, pero escuchaba la televisión de fondo en la sala de abajo. Bajó corriendo las escaleras, abrió la puerta y descubrió a su madre dormitando, como todas las noches. Sonrió y se acercó a ella despacio.

-Mamá- susurró. Su madre se despertó de un sobresalto y soltó un leve gruñido.

-¿Qué hora es?- preguntó con el ceño fruncido.

-Son las 12 y 10. Oye, ¿mañana me compras el segundo libro de Harry Potter?

Su madre sorprendida, la miró bien y le preguntó que si ya había terminado el que le había comprado. Marta sonrió. Nunca un libro le había provocado tal sonrisa. Nunca un libro le había hecho pertenecer de ese modo a una historia. Nunca en su vida se había sentido tan feliz como en aquel momento.

-¿Te gustó?- preguntó su madre.

-Sí, mucho, y ahora no digas: “¿ves?” porque ya lo sé.

Sonrieron y se fueron a dormir con la promesa de que al día siguiente le compraría el segundo libro de Harry Potter.

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Martasky